No me habéis oído llegar, pero fui la primera en aparecer. No os preocupéis, es normal. Yo soy el viento y su poder, y soy tan silenciosa como tal.
He esperado a que conozcáis al resto antes de presentarme por que no tendría sentido de otra forma. Yo, hija de la Luna, madre del viento, me hago llamar Lisbeth. Me acompañan siempre mi arco y mi águila, a quien tiempos atrás se le conocía como la mensajera de la muerte. Mis flechas son de oscuridad, de electricidad o emponzoñadas, dependiendo de bajo qué compañías me halle, pero en principio puedo manejar cualquier elemento que el viento toque. Sin embargo, mi puntería es nula. Mi principal método de ataque es la manipulación del viento para dirigir las flechas hasta su objetivo final.
Quién soy en realidad es un misterio (que seguramente no tardaréis en descubrir). Soy una espía a tiempo completo y trabajo para los tres dioses, siendo el brazo ejecutor de cada uno de ellos. He salido ilesa de cada una de sus peleas (también de las peleas que realizan entre sí) y he creado estrategias de batalla para cada uno de ellos durante toda la eternidad. Mis propósitos, en principio desconocidos, no van más allá de proteger a la humanidad entera. Para ello soy una triple manipuladora: manejo en secreto los hilos y las acciones de nuestros tres dioses.
Yo no tengo tierras ni castillo, pero soy acogida y bienvenida en cada una de ellas. Mi único deber es defender la justicia, la libertad y la igualdad, pues creo que son algo más que palabras: creo que son metas alcanzables.
Como adepta de viento, me rodeo de silencio y secretos, por lo tanto no puedo deciros nada más en esta mi presentación pero, ¡cuidado! no os descuidéis y seguid atentos todos nuestros movimientos. Algo grande se aproxima en el mundo de los tres dioses, algo que puede cambiar el rumbo de la Historia.
Nos os perdáis nuestras aventuras y desventuras, pues entre todas las risas que podáis echaros, la historia puede atraparos de una manera que no imagináis.
Disfrutad. Nos vemos en los capítulos y en más entradas.